CRÓNICA DE LA CHARLA ‘¿QUÉ NOS OCULTAN DE ZABALGARBI?’

Es un hecho que el vecindario de Zorrotza vive preocupado por la contaminación que nos rodea. Sin embargo sabemos poco o casi nada sobre esas industrias salvo las molestias que habitualmente nos ocasionan (mal olor, picor de garganta, nauseas, dolor de cabeza…). La Coordinadora de Grupos y la Asociación Vecinal están convencidas de que esto va mucho más allá, que se trata de un problema de salud pública en toda regla. Es por ello que están trabajando por desentrañar y dar a conocer al barrio qué es lo que verdaderamente se hace en estas industrias y cómo nos puede afectar a la salud (ver Auzotegi 04, página 5).

Una  de las industrias contaminantes más activa es la incineradora ZABALGARBI, situada en las faldas del monte Artigas, muy cerca de nuestro barrio. Recientemente Ekologistak Martxan  ha denunciado que Zabalgarbi funcionó ilegalmente en 2012 basándose en el informe del plan de vigilancia ambiental del Gobierno Vasco. Desde la Coordinadora de Grupos tuvimos la oportunidad de organizar una charla con dos de los artífices de este estudio, Carlos Arribas y Gorka Bueno, quienes se acercaron al barrio el pasado día 14 de abril para ayudarnos a comprender qué nos ocultan acerca de Zabalgarbi.

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Carlos Arribas es experto en incineración, Licenciado en Física por La Universidad de Barcelona, Máster en Control de la Contaminación por la Universidad Méndez Pelayo y actualmente profesor en un instituto de secundaria de Valencia, además de miembro de Ecologistas en Acción.

La incineración es altamente peligrosa para la salud

Carlos Arribas abrió la charla recordando que Zabalgarbi, al igual que otras industrias, está obligada a emitir un Informe Anual sobre Contaminación, que es público y accesible a toda la ciudadanía. Lo que ocurre es que dichos informes suelen ser tan extensos y técnicos que es muy difícil que asociaciones vecinales y grupos ciudadanos puedan realmente conocer qué es lo que pasa dentro de sus muros. Así, nos informó de que Zabalgarbi quema en su gran mayoría Residuos Sólidos Urbanos (RSU), es decir, todo aquello que echamos al contenedor verde pero también quema residuos de industrias de la piel, fotografía, residuos hospitalarios o hasta neumáticos. Producto de la incineración se emiten al ambiente substancias peligrosísimas como las dioxinas, los furanos, mercurio (ya prohibido en la venta de termómetros), talatos (que una vez en nuestro organismo funcionan como disruptores hormonales, influyendo en el desarrollo sexual), hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP) etc.

Además apuntó que durante todos los meses de 2012 se registraron valores altos en los vertidos a un río para refrigerar la incineradora y que las escorias (residuos sólidos generados en la incineración) también ofrecieron dos parámetros por encima de los límites, que las convierten en residuos peligrosos y que no pueden ser llevados a vertederos de inertes como se ha hecho. Carlos insistió en la idea de que la incineración aumenta seriamente la peligrosidad de las substancias gestionadas y dio varios ejemplos de ello. Además hizo referencia a un prestigioso estudio epidemiológico a nivel estatal de la Universidad Carlos III de Madrid en el que se demuestra una correlación clara entre las poblaciones cercanas a este tipo de instalaciones y el cáncer.

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Gorka Bueno es profesor en la Escuela de Ingeniería de la UPV/EHU y colaborador de Ekologistak Martxan.

El “truco” de Zabalgarbi

Por su parte Gorka Bueno se centró la valorización energética de Zabalgarbi. Se dice que Zabalgarbi valoriza los residuos porque de su combustión se obtiene el calor con el que se genera energía eléctrica pero este tipo de valorización no es ni el más eficiente ni el más extendido en Europa. En otras incineradoras europeas el calor liberado en la combustión se aprovecha directamente para calefacción de redes distritales y mencionó el caso de una incineradora situada en el centro de París que abastece de calor a toda la red de metro. Sin embargo Gorka insistió en la idea de que ningún tipo de valorización de residuos es más eficiente que la valorización material (reciclaje) ya que la energía obtenida al incinerar un artículo es muchísimo menor que la que se necesita para volverlo a producir.

Asimismo, Gorka nos explicó que Zabalgarbi es una incineradora única en Europa porque está integrada en un ciclo combinado. Un ciclo combinado es una gran planta de producción de electricidad en la que ésta es producida en dos etapas o ciclos: en el primer ciclo se quema gas natural y los gases liberados mueven las turbinas generando electricidad; después del primer ciclo se aprovecha el mismo gas, que aún sigue caliente, para convertir agua en vapor y así mover otras turbinas que generen de nuevo más electricidad. En Bizkaia tenemos los casos de Boroa en Amorebieta y de Bahía de Bizkaia Electricidad e Iberdrola en el puerto de Santurtzi.  El caso de Zabalgarbi es peculiar porque añade al segundo ciclo –al ciclo de vapor- el calor generado por la incineración de los residuos obteniendo así un mayor rendimiento. Precisamente el “truco” de Zabalgarbi consiste en hacerla pasar por una incineradora eficiente comparándola con el resto de las incineradoras del Estado, que no funcionan dentro de un ciclo combinado. Una comparación más honesta y reveladora fue la que nos dio Gorka: la eficiencia de Zabalgarbi es de un 40% mientras que la de otro ciclo combinado, Bahía de Bizkaia Electricidad,  se sitúa en un 55%.  Pero además de no ser tan eficiente, Zabalgarbi tampoco es nada “verde”: un 70% de la energía utilizada para generar esa electricidad proviene del gas natural –combustible fósil- que se quema en el primer ciclo. Respecto a esto último Gorka nos advirtió que no nos dejemos engañar con conceptos etéreos como “energía verde” y que evaluemos siempre si la fuente de energía es renovable o no lo es.

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Entonces, ¿cuál es la ventaja de Zabalgarbi?

Al finalizar ambos ponentes sus exposiciones la pregunta era evidente: si no es energéticamente eficiente ni es segura,  ¿cuál es la ventaja de Zabalgarbi? En primer lugar que, al recibir residuos de forma continua, Zabalgarbi funciona una media 8000 h/año frente a las 600 h/año de una instalación de ciclo combinado convencional. En segundo lugar, que al gozar de un “Régimen Especial” recibe 20 M€ en primas del Estado, lo que le evita cerrar su balance en negativo –en 2012 declaró unas ventas por 34 M€ mientras que sus gastos en gas natural alcanzaron los 38,47 M€. Es más, Zabalgarbi concentra el 40% de todas las primas que el Estado otorga a las incineradoras de residuos.

Finalmente nos contaron que han hallado un error de cálculo en la eficiencia energética que Zabalgarbi declara en su informe anual del 2012. Se trata de un error en un coeficiente llamado “R1” que Zabalgarbi sitúa en 0,61, mientras que ellos han demostrado que ha sido de 0,59. Aunque la diferencia parezca sutil, el coeficiente “R1” marca la diferencia: por debajo 0,6 la planta se considera de eliminación de residuos y por tanto está obligada a tratar los residuos antes de incinerarlos, justo lo que no ha hecho Zabalgarbi. Es por ello que los ponentes han denunciado ante el Gobierno Vasco que Zabalgarbi ha incumplido la normativa. Por el momento el ejecutivo autonómico no ha abierto ningún expediente sancionador y están estudiando la denuncia.

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Turno de preguntas e intervenciones

El turno de preguntas e intervenciones fue también sumamente interesante. De la pregunta de un asistente pudimos saber que los parámetros que no son medibles en continuo -como metales pesados y dioxinas- los miden empresas colaboradoras de la Administración, previo aviso a la planta, en campañas trimestrales o semestrales que no suelen superan las seis horas de duración, de modo que para las compañías resulta fácil “contaminar menos” durante las visitas. Al respecto se comentó el caso de la incineradora de Valdemingómez en Madrid: dos mediciones realizadas por sendas empresas colaboradoras arrojaron valores muy divergentes, lo cual puso en evidencia la facilidad para reducir las emisiones durante las campañas puntuales.

Otro asistente preguntaba por los propietarios de Zabalgarbi a lo que Carlos respondió que esa información es pública y que se trata, principalmente de la ingeniería Sener, FCC y Kutxabank. Gorka apostilló que las incineradoras son principalmente un negocio para las empresas que las construyen, puesto que su actividad en sí misma no deja prácticamente beneficios y no sería sostenible sin las primas que les otorga el estado.

Una tercera pregunta surgía de un asistente que había leído en prensa que la energía de Zabalgarbi podría emplearse en el calentamiento del agua caliente sanitaria en las futuras viviendas de Zorrotzaurre. Gorka contestó que dada la distancia entre Zabalgarbi y Zorrotzaurre las pérdidas de calor serían tan altas que esta opción resulta técnicamente inviable.

Un nuevo participante apuntaba que las sospechas vecinales sobre la repercusión en la salud de las empresas contaminantes que nos rodean se han reducido interesadamente a un problema de olores (principalmente vinculados a SADER). Así, nos recordaba cómo en la anterior legislatura municipal se creo la llamada “Mesa de los Olores”, que no sirvió para aclarar lo que la Asociación Vecinal demandaba. Al respecto, Carlos nos informó de que ya se está desarrollando tecnología para medir los olores, que aunque no esté contemplada en la legislación, podría servirnos a las asociaciones como peritaje en un proceso judicial.

También fue comentado el hecho de que las estaciones de control de la atmósfera de Zorrotza  y Elorrieta lleven desconectadas varios años, lo cual eleva la sospecha del vecindario de ambos barrios sobre la calidad del aire que en ellos se respira. A petición del grupo municipal EHBildu el pleno del Ayuntamiento de Bilbao ha instado al Gobierno Vasco a que las devuelva a su funcionamiento.

Conclusiones finales

Ambos ponentes se despidieron subrayando las siguientes ideas:

  • La incineración aumenta seriamente la peligrosidad de las substancias gestionadas por lo que se trata de un método de gestión de residuos nocivo para la salud y el medio ambiente.
  • La valorización energética de Zabalgarbi no es para nada eficiente. Ningún tipo de valorización de residuos es más eficiente que la valorización material (reciclaje) ya que la energía obtenida al incinerar un artículo es muchísimo menor que la que se necesita para volverlo a producir.
  • La ciudadanía tiene derecho a solicitar información acerca de las empresas contaminantes de su entorno. Además, no basta con quejarse de los síntomas (humos, olores), hay que investigar y pedir asesoramiento técnico.
  • La experiencia demuestra que luchar sí sirve y que las instituciones se mueven cuando sienten  la presión ciudadana.

Vídeo completo:

 

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3 Responses to CRÓNICA DE LA CHARLA ‘¿QUÉ NOS OCULTAN DE ZABALGARBI?’

  1. […] de noticia. No sabemos si la charla realizada en Zorrotza el pasado 14 de abril, titulada “¿Qué nos ocultan de Zabalgarbi?“, tendrá algo que ver en esto. Vamos a […]

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